jueves, 2 de enero de 2014

UN SUEÑO SINSENTIDO

Trescientos reyes fueron a Belén.
Pastaron y pastaron y se hicieron súper friends.

Luego, Melchor fue a ver si podía beber,
Pero no había agua, y en pis metió los pies.

Dijo ¨cerveza parece, pero no es.
A rayos sabe, so What The Hell! ¨
Y así continuó hasta que se enteró
De que era meado, y se subió el pantalón.

¨Claro, el ego me ha podido,
Mas sin esos ojos con brillo
Nadie habría sido
Aquel que mordió el caramillo.
No sabía tocarlo¨

Eso pensó Gaspar,
Quien tenía un affaire con Baltasar,
Que de risa lloraba sin parar,
Y sus ojos crujían de llorar.

¨ ¡Coño, la Virgen!¨ dijo Melchor,
Que no sabía que himen tenía,
Y duchándose en cueros la vio.
¨Huyyy, ¡qué guarrilla!

¨Melchor, ¡sal de ahí inmediatamente!
Que la Virgen es virgen y un niño tiene¨.

Tal alarido soltó Gaspar
Que Melchor, acojonado,
Se giró para le matar.
Y desde entonces tiene estiércol para dar y tomar,
Y se cultiva algún hierbajo.

No confundan el día de Reyes con Navidad,
Pues el primero es verde y el segundo fugaz.

Si se mezclan se van a liar,
Y los reyes bastante tienen con lo que encima tienen ya.

Así pues, decididos a volver,
Los Reyes restantes se durmieron,
Sin saber bien por qué.

Y sonó y sonó
Un ring-ring en su corazón.
Y se despertó de su sueño de comedia de enredo,
Cuando el marcapasos cesó.

Se había quedado dormido.
Todo había sido un sueño.
Santa Claus despertó en su trineo
Cual Evangeline Lily de Perdidos.